Mejorando la Respiración

Sistema Respiratorio

Generalmente las personas olvidamos como respirar, deberíamos respirar como los bebes, tomar una respiración profunda que llegue a nuestro abdomen, pero en lugar de ellos apenas tomamos el suficiente oxigeno para medio sustituir el aire que tenemos en los pulmones. Cuando le pedimos a alguien que respire profundamente en lugar de subir el abdomen sube los hombros, de allí se infiere que la persona esta tensa y estresada.

Es fácil por el ritmo que tiene nuestra respiración conocer cual es nuestro estado de animo y nuestro nivel de estrés, si tiene alguna duda observe como respiran las personas que están esperando un diagnostico medico importante y compare esta respiración con la de un bebe saludable (en especial cuando duerme).

Respiración Toraxica

A través de la respiración llevamos oxígeno a la sangre, que lo transporta hasta las células, lo que nos es imprescindible para poder vivir. La respiración también tiene la función de eliminar muchas de las toxinas que acumulamos en nuestro organismo. Sin embargo, muy pocas veces somos conscientes de que respiramos y nuestro aliento suele ser demasiado escaso como para que el aire purifique todo nuestro cuerpo. Deberíamos estar concientes de cómo respiramos en todo momento.

Es posible respirar de dos maneras: con respiración de pecho y respiración abdominal, esta última aporta grandes beneficios, entre los que se encuentran: mejora la oxigenación de la sangre, reducir los niveles de estrés,  regenerar nuestra salud, establecer armonía  con nosotros,  alcanzar la paz interior. La respiración abdominal  también nos ayuda a apaciguar nuestro interior, así como a calmar los pensamientos que aparecen en nuestra mente. Está demostrado que estimula y refuerza nuestro sistema inmunológico, estabilizando nuestras emociones y permitiendo que nuestro cuerpo funcione más armónicamente.

Respiración abdominal

He aquí un ejercicio para re-aprender a respirar de manera abdominal, es muy recomendable (más no imprescindible) acostarse con la espalda recta y las rodillas levantadas, luego coloque un objeto liviano sobre su abdomen (puede ser su mano)  y a su propio ritmo inspire y vea como el objeto se levanta, retenga el oxigeno por breves momentos, exhalé por la nariz, mantenga su cuerpo vació por unos instante y vuelva a repetir este ejercicio. (Inspire, retenga, exhalé, retenga), una vez que se familiarice con esta forma de respirar puede hacerlo en cualquier lugar y de manera conciente.

Es importante que mientras aprende a hacer contacto con su verdadero ritmo respiratorio  este atento a su respiración en las situaciones estresantes, cuando esta en el tráfico, en las salas de espera, y en cualquier otra situación. De la misma manera es aconsejable que mientras recupera su verdadera respiración practiqué este ejercicio al menos en las noches antes de dormir.

Practicar este ejercicio no sólo contribuye a relajarnos profundamente, sino que también limpia nuestros pulmones y tonifica nuestro cuerpo.