Honrando el Don de la Vida

Tomado del libro ” El centro se distingue por su levedad” Autor: Bert Hellinger

Cierra tus ojos, conéctate con lo más profundo de tu ser y de tu alma. No importa como fue, sólo importa que de tus padres viene la vida, el don, el regalo.

Querida Mamá / querida mami:

La tomo de ti, toda, entera,

con lo bueno y lo malo,

y la tomo al precio entero que a ti te costó

y que a mí me cuesta ahora.

La aprovecharé para alegría tuya

(y en tu memoria).

No habrá sido en vano.

La sujeto firmemente y le doy la honra,

y, si puedo, la pasaré, como tú lo hiciste.

Te tomo como mi madre,

y tú puedes tenerme como tu hijo / tu hija.

Tú eres la Verdadera para mí, y yo soy tu verdadero hijo / hija.

Tú eres la grande y yo soy el pequeño / la pequeña.

Tú das, yo tomo.

Querida Mamá:

me alegro de que hayas elegido a Papá.

Ustedes son los únicos para mí. ¡Sólo ustedes!

Querido Papá / querido papi:

La tomo de ti, toda, entera,

con lo bueno y lo malo,

y la tomo al precio entero que a ti te costó

y que a mí me cuesta.

La aprovecharé para alegría tuya

(y en tu memoria).

No habrá sido en vano.

La sujeto firmemente y le doy la honra,

y, si puedo, la pasaré, como tú lo hiciste.

Te tomo como mi padre,

y tú puedes tenerme como tu hijo / tu hija.

Tú eres el Verdadero para mí, y yo soy tu verdadero (a) hijo /

hija.

Tú eres el grande y yo soy el pequeño / la pequeña.

Tú das, yo tomo.

Querido Papá:

me alegro de que hayas elegido a Mamá.

Ustedes son los únicos para mí. ¡Sólo ustedes!