SOMOS SERES PODEROSOS

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Nuestras palabras  son muy importantes, las usamos en todo momento y las decimos casi sin pensar. De acuerdo a la programación neurolingüística, toda frase posee una estructura superficial (es decir, lo que efectivamente decimos) y una estructura profunda basada en el verdadero mensaje que captan nuestro subconsciente e inconsciente.  La palabra como nos enseñan los  libros sagrados nos conecta con el poder, de acuerdo a la Biblia, Dios creó el mundo a partir de la palabra.

De igual forma, todo cuanto está en nuestro mundo, primero fue pensado y luego fue creado, así pues actualmente las distintas áreas del saber (espiritualidad, ciencia y negocios)  coinciden en afirmar que la palabra y el pensamiento crean nuestra realidad.

La forma como hablamos, aquello en lo que creemos, así como las emociones que se generan por lo que decimos tienen un efecto en nuestra vida, la elección que hago de mis palabras y pensamientos tiene que ver con lo que experimento.  

La ley fundamental de la vida es “cosechas aquello que siembras”, nada sucede de repente todo lo hemos creado con la forma como pensamos, actuamos y hablamos,  lo que damos se nos devuelve multiplicado.

A través del tiempo hemos guardado en nuestro inconsciente mensajes que hemos recibido ser indignos, sucios, torpes, estúpidos, feos, lentos, brutos, no merecedores o similares, llevando estos mensajes dentro de nosotros como verdaderos. Creencias inconscientes que nos encaminan a desarrollar conductas de: fracaso, sumisión, apatía, temor y maltrato, empoderadas desde nuestro dialogo interno, es decir,  la forma en que hablamos con nosotros mismos, olvidando completamente la profunda valía interior que poseemos.

Cuando menospreciamos nuestra valía personal y nos maltratamos verbalmente nuestra vida va de mal en peor, cuando cambiamos nuestro lenguaje interno, por uno de respeto, bondad y aceptación, nuestra vida cambia y mejora, por tanto se hace imprescindible amarnos y valorarnos completamente, incluyendo  nuestro cuerpo tal cual es pues como dice la Biblia “nuestro cuerpo es templo de Dios

La libertad proviene de reconocer nuestro poder, nuestro poder proviene de asumir la responsabilidad de nuestra vida, aquello que pensamos y las palabras que decimos o que decidimos creer, dispone el ambiente mental en el cual actuamos, es decir, nuestras creencias definen nuestra vida y nuestro futuro, por tanto, es necesario hacernos responsables de lo que decimos, pensamos y creemos.

Para lograr cambios en la manera como se desarrolla nuestra vida es imprescindible embarcarnos en un plan consciente de atención a todo lo que nos decimos a nosotros mismos y lo que nos permitimos creer, así que a partir de hoy y para siempre es muy importante:

  • Al levantarme en las mañanas, saludar a nuestra alma.
  • Despertar con palabras de gratitud por la vida.
  • Prestar atención a los pensamientos y orientarlos hacia lo que es bueno y gratificante.
  • Dejar de acusarnos, culparnos y descalificarnos, después de todo hemos hecho lo mejor que podíamos con la estructura de pensamientos que teníamos hasta ese momento.
  • Soltar el rencor, aprender a perdonar y soltar.
  • Ser pacientes con nosotros mismos.
  • Aprender a liberar nuestra ira de maneras edificantes.
  • Dejar de lastimarnos a nosotros y a otros de todas las maneras que podemos hacerlo.
  • Reconocer nuestros sentimientos y conectar con nuestro ser interno.
  • Respetar nuestro cuerpo y nuestra sexualidad.
  • Dejar de hacer chistes de nuestras situaciones dolorosas, y recordar que el subconsciente no sabe de chistes.
  • Recordar en todo momento que Yo Soy la única persona que puede pensar en mi mente, así como tú eres la única persona que puedes pensar en la tuya.
  • Dejar de darme palizas emocionales o corporales.
  • Perdonarme una y otra vez.
  • Dejar de criticar y juzgar.
  • Reconocer que somos dignos de amor.
  • Abandonar el humor negro y las malas palabras.
  • Estar dispuestos a crecer, aprender y cambiar
  • Desarrollar la aceptación y la bondad amorosa.

Es importante estar plenamente conscientes que tenemos el infinito poder de elegir dónde centramos nuestra atención, recordando que primero creemos, después pensamos y por último vemos la realidad.  El universo nos respeta y ama, por tanto nos da lo que afirmamos, expresamos y creemos.

El poder en tu vida sólo te pertenece a ti, has buen uso de él

 

Autor Yeni Pérez

Fotografía: Keibert Falcón

3 Comentarios

  1. No sé qué me gusta más si el contenido o la foto! . Apartando la broma, es cierto que debemos cuidar lo que expresamos ya que el verbo se hace palabra ….. todo lo que decimos lo creamos. te quiero yeni! gracias por existir!

  2. ESTOY CONVENCIDA QUE TENEMOS QUE TENER CUIDADO CON LO QUE DECIMOS PENSAMOS Y HACEMOS, YA QUE INFLUYE DE ALGUNA MANERA EN NUESTRAS VIDAS.

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