SOBRE LA PAZ Y EL PODER DE HACER CAMBIOS

 

Este post, lo escribí hace un año, pero creo que es muy vigente en este momento, así que lo publicaré nuevamente.

Cada ser humano, todos y cada uno de nosotros en el planeta, co-crea la experiencia del colectivo en la Tierra, generalmente  nos cuesta mucho entenderlo, la manera como pensamos afecta la experiencia de vida que vivimos e impacta a los otros.  Leyendo al doctor Walter Riso me encontré con términos que no conocía pero que colocan tecnología psiquiátrica a la manera como creamos realidades en la cotidianidad, el Dr. Riso habla de sesgos: atencionales, de memoria y perceptuales, que podríamos entender como mecanismos erróneos de pensamientos no adaptativos que nos mantienen atados a viejos hábitos que crean nuestra realidad, logrando que alcancemos profecías auto cumplidas que nos mantienen sistemáticamente en estado de separación, manipulación, temor y angustia.

A su vez la neurociencia plantea que cada pensamiento tiene masa atómica y se comporta como un imán que atrae hacia si sus homólogos, así cada pensamiento que tenemos influye absolutamente en la realidad física ya que nuestros pensamientos individuales se combinan y se mezclan con los pensamientos y creencias de todos los demás en el planeta para formar un  pensamiento colectivo que se manifiesta en la realidad que experimentamos.

Tomar consciencia de que las guerras, la exclusión y los desencuentros, sólo finalizan cuando comprendemos la destrucción y el odio que somos capaces de generar al permitir que los pensamientos de separación, revancha, temor y angustia se instalen en nuestra psique reconociendo que dañemos de forma verbal, emocional y física a otros, mientras que en el proceso nos dañamos a nosotros mismos.

Cuando seamos capaces de elegir conscientemente la paz, el planeta avanzará por ese camino, lo que implica que podemos poner fin a la  violencia amando la paz, amando la armonía, trabajando por el derecho y el bienestar  de todos, sólo así podríamos finalizar con las espirales de violencia enfocándonos en la paz

Advirtiendo que en el inconsciente individual y colectivo el odio suele ser proyectado hacia afuera haciéndonos creer que es el otro es sí el responsable de nuestro enojo, el otro es el que destila odio, y el otro es el intolerante manipulador que nos obliga a ser lacerantes, groseros déspotas; cuando en realidad, el lugar en donde tiene depositada su cede central este sentimiento, es en la propia alma; dolida por el recuerdo inconsciente de aquello que ha considerado vejación y cuyo sentimiento horrendo espera aún venganza.

Hacernos conscientes de nuestra propia herida y nuestro propio temor, nos permite hacernos cargo de nuestro dolor  para sanarlo y lograr enfocarnos en vivir de una manera pacífica deslegitimando con nuestra conducta, cualquier expresión de violencia.

Cada uno de nosotros puede ser una parte proactiva para lograr vivir en armonía, sólo tenemos que buscar la paz en nuestro interior, y promover la paz en el entorno

Yeni Pérez

3 Comentarios

  1. Es triste creer que somos un pan de Dios y seamos portadores de estos pensamientos perturbadores de la armonía. Gracias por aclarar el panorama. Dios te guíe y te ilumine.

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