Reconexión Integral

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Yelitze Rangel amada y respetada mi post es para ti,  por bruja, maestra, maga, chamana y sabia, junto a tu maravilloso equipo que hacen posible la experiencia de reconectarnos.

El último fin de semana de mayo finalizó nuestra formación como Reconectores Integrales, a mí me parece que apenas estamos comenzando, hemos pasado los días previos mandándonos mensajes de reconocimiento y alegría, porque nos volveremos a encontrar para reconectarnos y reconocernos como sólo los alumnos de Yelitze Rangel (@YelitzeRangel)  saben hacerlo, con la conciencia expandida de asumir la responsabilidad de nuestra vida, porque estamos aquí para vivir.

Este fin de mes finalizamos nuestra formación renaciendo a través de la técnica de reconexión integral, viajando en parapente del Cielo (padre) a la Tierra (madre), venciendo el temor y agradeciendo el poder de cambiar nuestras vidas, con fogata en el suelo empedrado de la Hacienda El Carmen en Jaji estado Mérida, liberamos las fuerzas que nos apoyaron en el camino pero que ya no serán necesarias en nuestro andar, agradecimos a la madre tierra sus dadivas amorosas con un ritual para el vientre fecundo y nos despedimos con un intercambio de magia y conexión.

A lo largo de estos siete meses de formación, he mirado sin mascara mi alma y la de mis compañeros, he descubierto dónde me escondo y cómo me evado, sólo que Yelitze Rangel con su poderosa visión, su sabiduría y su fuerza, no nos deja escondernos de nosotros mismos mucho tiempo.

Terminamos este giro de la vida y ahora es tiempo de mirar y agradecer, ya que estoy repleta de alegría, magia y gratitud, agradezco el sabor dulce y amargo de integrar en mi todo lo que he vivido, dándole la bienvenida a la mujer que soy, negra, madre, bruja, puta, sabía, maga, luz y sombra.

Aquí he aprendido a mirar más de mi misma, más de mis ancestros y mis fuerzas, me voy completamente reconciliada con mis blancos y mis negros, con mi historia y con mi gente, comprendiendo que de verdad todo está al servicio de la vida y viviendo en mi corazón lo que es respetar y asentir.

Esta primera parte de la historia concluye dejándome conectada con la vida, con la luz y la fuerza que sale a raudales de cada una de las heridas que recibí a lo largo del camino y que me permiten hoy ser más grande y más humana.

Para todos mis compañeros y el personal de Reconexión Integral, infinitas gracias por coincidir, en este mundo y en esta formación que está al servicio de la vida.

Yeni Pérez