¿DÓNDE ESTÁ MI FELICIDAD?

Creo que todos hemos leído o escuchado frases de “enamorados” que dicen cosas como: “mi vida eres tú”, “no soy nada sin ti”, “nací para amarte” y otro tipo de frases a las que llamo “entreguistas”, frases que ponen nuestro poder en las manos de nuestra pareja en lugar de en la  nuestras donde deben estar, al respecto numerosos autores nos han explicado que poner la responsabilidad de nuestra vida y felicidad en las manos de otros  es mínimo inconveniente, además de temerario y casi siempre es un salvo conducto para que él o la implicada se marchen ante abrumadora responsabilidad.

Hacerse responsable de nuestra felicidad personal, desvelos y angustias es básicamente imposible para otro adulto generalmente contemporáneo con el que emite la frase, imagínense la magnitud de la responsabilidad emocional que esto significa para un bebe, niño o adolescente.

A nuestros pequeños les endilgamos frases como: “Tú eres mi motivo para vivir”, “La razón de mi vida”, “Mi razón para hacerme millonario”, “ustedes son todo para mi” y otras frases que encaramamos en los hombros de una persona, a la que debemos dar protección, cuidados y seguridad.

Lo hacemos inconscientemente e invertimos el rol, en realidad nosotros somos los responsables del bienestar de nuestros hijos, nosotros somos su razón de ser pues nosotros les dimos la vida, no al contrario, nuestros hijos nos necesitan a nosotros centrados y equilibrados y aunque nos duela, somos nosotros quienes tenemos que hacernos cargo de nuestro dolor y nuestras angustias, cada adulto debe hacerse responsable de sus propios procesos y sus propias emociones, resolverlas y sanarla, en lugar de colocar la responsabilidad emocional en las manos de nuestros  hijos, para que sean ellos quienes las resuelvan.

Así pues, es bueno recordar que modelamos a nuestros hijos con nuestros hijos con nuestra conducta y que nuestra felicidad y bienestar no depende de ellos, es exactamente al contrario, el bienestar de nuestro hijos depende de nosotros, no es una expiación es más bien un oficio hermoso, pleno y sagrado.

 La felicidad de cada persona adulta depende de su sí mismo y de la manera como enfrenta y resuelve sus procesos emocionales y personales.

Yeni Pérez

2 Comentarios

  1. Creo que se utilizan frases como esas, no tanto para dejar la responsabilidad de nuestra vida a los hijos, sino como una forma de aferrarnos para no caer. Criar un hijo es algo hermoso, maravilloso y muy serio porque influyes en la vida de otro ser humano, lo cual puede resultar duro dado los tiempos que se viven y los propios miedos que deben superarse.

    • Efectivamente, criar hijos es una gran y hermosa responsabilidad, somos los responsables de modelar y formar; lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos es estar centrados, hacernos responsables de nuestras emociones; las frases que decimos si importan, marcan la vida de nuestros niños para siempre, por lo cual hay que cuidar lo que se dice.

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